miércoles, 21 de febrero de 2018

El Catastro y su función de apoyo en la lucha contra las actividades delictivas.

El pasado 21 de diciembre tuvo lugar la firma en España de un Protocolo de Colaboración entre el Ministerio de Hacienda y Función Pública y el Ministerio de Justicia, que constituye un ejemplo claro de cómo la información catastral sirve también de herramienta decisiva para luchar contra las actividades delictivas. 

Otro caso más de este modelo de Catastro multipropósito, o multifinalitario, al que nos hemos referido en distintas ocasiones.

Este acuerdo permitirá la agilización del intercambio de información referente a inmuebles registrados en el Catastro que han sido intervenidos, embargados o decomisados, al proceder de actividades delictivas, cuando así se solicita desde el Poder Judicial o el Ministerio Fiscal.

Por parte  del Ministerio de Justicia esta tarea está encomendada a la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos (ORGA), creada a finales de 2015, que también recibirá asistencia técnica y asesoramiento del Catastro para la estimación del valor de mercado de los bienes inmuebles sobre los que esta Oficina deba intervenir. Finalmente, las labores de asesoramiento se extienden también a la resolución de divergencias que pueden surgir entre la información contenida en el Registro de la Propiedad y la que se incluye en el Catastro.



La importancia de esta colaboración con el Catastro se plantea como decisiva en aras a conseguir el estrangulamiento financiero y mejorar la lucha contra la criminalidad organizada, que mueve importantes beneficios económicos,- en muchos casos materializados en la adquisición  de inmuebles-, así como la reversión de las ganancias ilícitamente obtenidas en proyectos de ayuda a las víctimas.

En este sentido, este compromiso trasciende el ámbito español y da respuesta a la creciente necesidad de trabajar coordinadamente en el ámbito internacional, cumpliendo así con los requerimientos que define la propia Unión Europea, fundamentalmente a través de la Directiva 2014/42/UE, de 3 de abril, sobre el embargo y el decomiso de los instrumentos y del producto del delito en la Unión Europea. Esta necesidad de coordinación se plantea también en el entorno de las relaciones entre los distintos países de la comunidad iberoamericana.

Para entender con más claridad el alcance de estas iniciativas, puedes ver el contenido de la Plataforma ARO (Asset Recovery Office Platform) de la Unión Europea, destinada a la recuperación de activos procedentes de actividades criminales, en el siguiente enlace:

y la Red iberoamericana de recuperación de activos en este: https://apps.icd.go.cr/rrag/Autenticacion.aspx

martes, 6 de febrero de 2018

¿Datos o infraestructura?: ¿Por dónde empezar un proyecto de modernización catastral?.

Siempre que se ha de afrontar el diseño de un proyecto de reforma catastral es imprescindible revisar los casos que anteriormente se iniciaron en el mismo país o en otros similares, para estudiar los elementos que definieron el éxito o el fracaso de los mismos.

En los últimos veinte años Latinoamérica ha sido una de las regiones en las que se han puesto en marcha algunos de los proyectos de reforma de los catastros más interesantes. Sin embargo, no todos estos proyectos alcanzaron los objetivos deseados. Analizando algunos de estos proyectos fallidos se observa que los motivos que determinaron estos resultados no fueron la falta de acceso a la tecnología necesaria ,-mucha de esta tecnología, sobre todo la generada por empresas de Estados Unidos, puede incluso llegar antes a Latinoamérica que a Europa-, ni tampoco la de profesionales cualificados que puedan participar en el proyecto, -en algunos países de Latinoamérica existen escuelas universitarias que imparten muy buena formación en ciencias de la tierra, y especialmente en Catastro-.

Si no faltaron recursos humanos ni tecnología, ¿qué originó entonces los fracasos detectados?. Como respuesta puede decirse que la carencia que se repite en casi todos estos proyectos es la existencia de déficits notables de infraestructura catastral. Y aquí utilizamos el criterio de “infraestructura” en su sentido más amplio, puesto que dentro de él incluimos:

-      La infraestructura normativa, que incluye el conjunto de normas de distinto rango que definen con precisión qué institución es responsable del Catastro, cuáles son sus competencias y cuales sus métodos de trabajo.

-      La infraestructura institucional, que se refiere al conjunto de recursos materiales (edificios, mobiliario, etc.), humanos y financieros de los que dispone una entidad pública con funciones catastrales, y con la que da cumplimiento a sus obligaciones.

-          Y finalmente, la infraestructura tecnológica, que incluye todos los recursos de hardware y software, especializado y no especializado, que debe de encontrase disponible para hacer frente a la captura, gestión y divulgación de la información catastral, tanto gráfica como alfanumérica.
-        
En definitiva, y como se resume en la siguiente imagen, un proyecto de reforma catastral bien equilibrado requiere de una plena integración entre infraestructuras y datos, si es que se desea evitar riesgos graves en su desarrollo.


En algunos países latinoamericanos se han puesto en marcha en los últimos años procesos de reforma catastral que han otorgado un gran peso a la captura y actualización de la información catastral, en todos sus aspectos. Así, se han adquirido ortofotografías y modelos digitales del terreno, se ha elaborado cartografía catastral, se han realizado barridos para identificar con precisión linderos y edificaciones, se han capturado fotografías de todos los edificios, o se ha actualizado los datos de titularidad jurídica o del valor catastral de las propiedades.

En algunos casos, estos procesos de captura masiva de información se han realizado previamente a que existiera una infraestructura legal, institucional o tecnológica ya establecida y capaz de recibirla, olvidando una de las reglas básicas de la actividad catastral y que no es otra que el enorme dinamismo de los datos que forma el Catastro, característica me gusta resumir señalando, con humor pero también con rigor, que “nada se mueve más que la propiedad inmueble”. No es infrecuente encontrar proyectos en los que las ortofotografías realizadas, las nuevas cartografías o los datos jurídicos levantados se quedan obsoletos y pierden buena parte de su valor en unos pocos años, porque no se integraron dentro de un sistema que garantizase la actualización permanente de esa información. Como consecuencia, algunos años después es necesario rehacer el trabajo realizado al comprobarse que los datos se han quedado desfasados.

En definitiva, es como si se hubieran adquirido los aviones antes de hacer el aeropuerto desde donde deben operar, o como si se suministran los materiales para construir un edificio antes de de que el arquitecto realice el proyecto.

En algunos proyectos recientes la necesidad de desarrollar la modernización del Catastro en un periodo de tiempo limitado obliga a las autoridades responsables a definir un modelo en el que se ejecutan simultáneamente la construcción de la infraestructura y la captura de datos. En estos casos, es imprescindible desarrollar una planificación del proyecto de gran precisión, que garantice que el dato capturado no queda “flotando” porque no se ha desarrollado todavía el sistema que debe acogerlo.

Mayor problema es el caso en el que el conflicto entre instituciones desorienta un proyecto inicialmente bien planteado, pero que se ve desviado en su ejecución. Este parece ser el caso de Colombia en la actualidad.

En una reciente presentación de Mauricio Iregui, Subdirector Finanzas Públicas Territoriales del Departamento Nacional de Planeación (puedes encontrarla en el siguiente enlace:)
se indica que, en el momento actual, la implementación del proyecto de catastro multipropósito en Colombia viene marcada por el desarrollo previo de seis cambios estructurales y críticos, que se describen en la siguiente imagen:



Sin embargo, los puntos 3 (reforma institucional) y 4 (Ley Catastral), -situados plenamente dentro de lo definíamos en los párrafos anteriores como infraestructuras institucional y normativa-, se encuentran pendientes de resolución, cuando deberían preceder a los proyectos piloto ya en ejecución destinados a la captura masiva de información. Será compromiso del nuevo Gobierno surgido tras las próximas elecciones aprobar el ahora paralizado Proyecto de Ley por el cual se regula el Sistema Nacional Catastral Multipropósito, lo cual supondrá no sólo la plena cobertura jurídica del modelo, sino también la resolución definitiva de cuál será la institución que finalmente lidere las competencias en materia catastral en Colombia.

Retomando la reflexión inicial, no parece adecuado desarrollar importantes proyectos de “barrido predial” orientados a la captura masiva de información, como se está haciendo por parte de algunas instituciones colombianas, sin la existencia previa de una fuerte institución catastral que lidere el proceso, y sea la base de las infraestructuras normativas, institucional y tecnológica que todavía están por definir en el modelo catastral.

Parece conveniente sugerir que Colombia debería resolver los conflictos institucionales y legales que han surgido alrededor del proyecto de nuevo Catastro multipropósito, y dotarse de la adecuada infraestructura legal, institucional y tecnológica, antes de seguir desarrollado proyectos de captura masiva de información.


lunes, 22 de enero de 2018

Los cuatro pilares básicos de la seguridad en el Catastro.

En las pasadas fechas he tenido la oportunidad de desarrollar un trabajo de consultoría sobre los procedimientos aplicados en el Catastro de un municipio latinoamericano.

Aunque el alcance del trabajo se refirió a distintos componentes de la actividad, me resultó especialmente interesante la revisión de las cuestiones relacionadas con la seguridad de los datos y de los procedimientos utilizados. De este trabajo nace esta entrada al blog, centrada en las que son, a mi juicio, las cuatro condiciones básicas que debe reunir un sistema de gestión catastral para que pueda considerarse que incluye un nivel mínimo de seguridad, y en consecuencia, que dispone de un modelo confiable y transparente. Alguna de ellas puede parecer obvia, sin embargo todavía se encuentran organizaciones donde no se cumplen.

1ª condición: Sólo se cambian los datos cuando existe un expediente que respalde el cambio:
No puede reconocerse un mínimo nivel de seguridad en un sistema catastral cuando este permite que se realice cualquier tipo de cambio en la base de datos sin que exista el respaldo previo y específico de un expediente de alteración. Por tanto, y como consecuencia, no existe seguridad catastral si no existe un adecuado sistema de gestión catastral que incluya los distintos procedimientos para efectuar los cambios (según sean estos jurídicos, físicos, cartográficos, etc.).

Sólo mediante un sistema de gestión catastral es posible garantizar la trazabilidad y el linaje de los datos que forman el Catastro, conocer su origen y justificación jurídica y, sobre todo, conocer qué ciudadanos y funcionarios participaron en el proceso de su inscripción o  de su modificación.

2ª condición: No debe existir relación directa entre el personal operativo que actualiza la base de datos y los contribuyentes:
Buena parte de las situaciones que generan falta de credibilidad en los datos catastrales se generan a partir de la presión directa que reciben los funcionarios que atienden directamente a los ciudadanos. Estas presiones son la causa en algunas instituciones catastrales latinoamericanas de elevados niveles de riesgo sobre la seguridad y transparencia de los procedimientos, siendo el menos grave de estos comportamientos el acortamiento injustificado de determinados plazos, o el otorgar prevalencia en la tramitación de unos expedientes sobre otros.

La mejor manera de evitar este tipo de comportamientos, que muy frecuentemente pueden clasificarse como delictivos, consiste en separar radicalmente las funciones de atención al público, de las específicas de conservación de la bases de datos.  Ayuda de una manera importante a mejorar la transparencia implantar modelos eficaces de gobierno electrónico, que evitan buena parte de la presión física que acompaña a la atención presencial, y permiten identificar quién actúa y cuando lo hace, en cada una de las fases del procedimiento.

Además, resulta especialmente valioso identificar expresamente a los profesionales que participan en la generación de la información, para hacerles también responsables  en origen de los datos que aportan sus clientes al Catastro. Por ejemplo,  quien debe aportar los datos,- y responsabilizarse de los mismos-, de una compraventa realizada en escritura pública debe ser el Notario que la otorgó, de la misma manera que el agrimensor o topógrafo debe responsabilizarse de los datos del levantamiento cartográfico que realice. La actitud vigilante de sus asociaciones profesionales, exigiendo a sus asociados un comportamiento profesional acorde con su actividad, aporta un valioso nivel adicional de seguridad a los datos que finalmente se integrarán en la base de datos del Catastro.


3ª condición: La asignación de los valores catastrales se realiza mediante procesos automatizados y reglados:
Si la asignación del valor catastral forma parte de las funciones que desarrolla la autoridad responsable de la gestión del Catastro, sólo puede entenderse que se dan unas condiciones mínimas de seguridad en la asignación de ese valor si se cumplen dos condiciones:

-Los datos que se usan para determinar el valor catastral (superficies, usos, categorías, estado de conservación,…), deben de basarse en información objetiva y han de constar en la base de datos del Catastro previamente a la realización del proceso de valoración.

-Todos los criterios utilizados para la determinación del valor, así como las fórmulas aplicadas, deben de estar previamente definidas y publicada en una norma dotada del rango legal adecuado. Es definitiva, debe existir un sistema de valoración catastral reglado y soportado jurídicamente. Es especialmente valioso contar además con un sistema automatizado de valoración catastral, que evite cualquier opción de aplicación subjetiva de la norma, y permita en todo momento conocer cómo se desarrolló el procedimiento de asignación del valor catastral.

En relación con esta condición, deberían revisarse los procesos que siguen determinados valoradores o tasadores independientes en algunos países, para garantizar que su trabajo cumple estrictamente los criterios de profesionalidad y objetividad requeridos, cuando su trabajo incide de alguna manera sobre la valoración catastral.

4ª condición: La gestión catastral y la gestión del impuesto predial se encuentran plenamente conectadas:
Finalmente, cuando los datos o el valor catastral se encuentran conectados con los impuestos prediales o sobre bienes inmuebles, sólo se puede garantizar una mínima seguridad en los procedimientos cuando gestión catastral y gestión tributaria se encuentran plenamente conectadas e interrelacionadas.

El uso fiscal de los datos catastrales aporta un nivel adicional para asegurar el mantenimiento de los datos catastrales, puesto que al menos una vez al año han de ser revisados y utilizados para definir la cuota del impuesto. Pero para que esta ventaja aporte todos sus valores, en ningún caso es aceptable generar las cuentas o documentos de cobro sin la previa alteración de los datos catastrales.

Como en los casos anteriores, la implantación de sistemas informáticos para la gestión eficaz del impuesto predial es de gran ayuda para alcanzar los objetivos deseados. En este caso, la solución que me parece tecnológicamente más oportuna es que esta herramienta de gestión del impuesto se incluya como un subsistema dentro del sistema general de gestión catastral existente.
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La existencia de las cuatro condiciones anteriores no garantiza que una determinada institución catastral disponga de un modelo plenamente seguro. Pero lo que sí parece claro es que la no existencia de alguna de ellas abre importantes brechas de seguridad, que deberían ser subsanadas de manera inmediata por las autoridades responsables del Catastro.

A la vista de los procedimientos que todavía subsisten en algunos catastros nacionales y territoriales parece necesario insistir en que algunas instituciones catastrales latinoamericanas deberían prestar una mayor atención a la mejora del nivel de seguridad en los procesos de conservación de los datos.




lunes, 4 de diciembre de 2017

BIM + Catastro: ¿es ya la hora del Catastro 3D en España?.

La Directiva 2014/24/UE insta a los países miembros de la Unión Europea a implementar la metodología BIM (Building Information Modelling) en todos los proyectos constructivos de financiación pública. Como consecuencia de esta obligación, el Gobierno ha anunciado que la metodología BIM será obligatoria para licitaciones de edificación a partir de diciembre de 2018. Y todo hace prever que en los próximos años esta obligación se extenderá a la totalidad de las acciones de edificación y rehabilitación, tanto públicas como privadas.

BIM, o el Modelado de Información para la Edificación, es una representación digital de las características físicas y funcionales de un edificio, que permite además intercambiar información a lo largo de su ciclo de vida. Su objetivo es centralizar toda la información del proyecto en un modelo de información digital creado por todos sus agentes.

BIM no es un software, sino una forma de trabajo integrada que se apoya en diferentes aplicaciones de diseño y modelado ya existentes, garantizando que la información que se obtiene de ellas está conectada entre sí, lo que permite su actualización en tiempo real.

Esta metodología integra las 3 dimensiones del edificio interconectadas entre ellas, al tiempo que genera de forma automática toda la documentación del proyecto: diseño, cálculo, materiales, presupuestos, planificación, estructuras, etc. Además, BIM va más allá de las fases de diseño y ejecución, extendiéndose a lo largo del ciclo de vida del edificio, permitiendo obtener fácilmente información sobre su evolución tanto en sus aspectos funcionales (estado de conservación, etc.), como económicos (costes de operación, mantenimiento, etc.).

En definitiva, y como se resume en la siguiente imagen, BIM aparece como una extraordinaria fuente de suministro de datos para el Catastro:




La cuestión del 3D en Catastro no es en absoluto nueva, aunque sí parece que está evolucionando de forma significativa en fechas recientes debido a los cambios considerables que se están produciendo en las herramientas tecnológicas disponibles para el tratamiento de datos de suelo y edificios. Como prueba del interés del Catastro, recomiendo estudiar esta presentación de José Miguel Olivares, Amalia Velasco y Luis Virgos, donde se analiza claramente el alcance del proceso de análisis que se viene haciendo en la Dirección General, y la oferta disponible de este tipo de datos en la actualidad:

Como se indica en la presentación, el Catastro necesita “información dentro del edificio, la distribución de cada propiedad, las áreas comunes,….”. Para tratar esta información se creó el formato FXCC, donde se representa cada planta y, dentro de cada una, las distintas unidades susceptibles de ser objeto de propiedad independiente (viviendas, oficinas,…). FXCC también contiene fotos de la fachada.

Avanzando en esta línea, la Dirección General del Catastro ha desarrollado un modelo para representar edificios en 3D en formato KML, pero estos modelos no se almacenan en la base de datos del Catastro, sino que se generan en tiempo real en base a la información vectorial de los objetos.



Sin embargo, la Directiva INSPIRE, en cuyo Anexo 3 están incluidos los edificios, es mucho más exigente respecto a la puesta a disposición a los ciudadanos de la información de los edificios por parte de los catastros europeos.  La propia Dirección General del Catastro español participa activamente en el Grupo de Trabajo Temático de Edificios, que está definiendo los criterios técnicos para la plena aplicación de la Directiva en relación con estos objetos, llegando a la conclusión, como se señala en la misma presentación, que con el actual modelo utilizado existen dificultades importantes para ofrecer los datos de los edificios en 3D adaptados a INSPIRE.

En concreto, se señala que para poder ofrecer los datos de cada una de las unidades (viviendas, oficinas, locales, etc.) existentes dentro de un inmueble atendiendo a los requerimientos de INSPIRE, tendría que generarse la geometría en 3D de cada una de estas unidades, así como asignar un identificador único para cada unidad.

Además, una de las consecuencias importantes de esta limitación es que con la situación actual el Catastro no puede ofrecer a los ciudadanos toda la información de la que dispone.

A toda esta situación se suma el hecho de que los actuales modelos de captura automática de datos, a través de los formatos electrónicos de presentación de Declaraciones de alta o modificación de edificios en el Catastro, no están preparados para recibir y validar la información necesaria para mantener, actualizar y distribuir una buena información 3D de cada uno de los edificios existentes en España.

En este escenario, y en apoyo de los importantes trabajos que se están ejecutando en la Dirección General del Catastro, es donde BIM puede aportar la metodología disruptiva que permita el desarrollo e implantación de un auténtico modelo 3D de los edificios recogidos en su base de datos.

La integración con BIM debería permitir alcanzar, al menos, tres objetivos:

-Obtener directamente toda la información física, jurídica y económica de cada edificio construido o reformado, para actualizar automáticamente las bases de datos del Catastro, a nivel de cada unidad diferenciada existente dentro del edificio.

-Generar modelos que permitan avanzar significativamente respecto a los ahora utilizados para definir indicadores económicos (valores), y muy especialmente en lo relativo a los costes de construcción, todavía basados en criterios no objetivables.

-Y finalmente, aunque en absoluto en último lugar,  BIM permitiría obtener automáticamente la geometría en 3D de cada una de estas unidades, necesaria para la plena implantación del modelo INSPIRE.

En definitiva, debería considerarse la posible utilización de  BIM como una metodología eficaz para mejorar el actual modelo catastral español, logrando con ello un salto cualitativo realmente importante no sólo en lo que respecta al dato, sino también en la integración dentro del “ecosistema” catastral de todos aquellos futuros usuarios de BIM.


Finalmente, a través de BIM podemos imaginar la apertura del Catastro hacia otras funcionalidades que están ya siendo demandadas desde la sociedad, como por ejemplo el desarrollo de modelos de “catastros verdes”, puesto que nos permitiría saber el impacto energético de cada uno de los materiales que componen la obra y generar automáticamente sistemas fiables de certificación energética, tal y como ya comentamos en otra entrada del blog titulada  “La información catastral y la eficiencia energética de las edificaciones”, que puedes encontrar en el siguiente enlace:


lunes, 20 de noviembre de 2017

Finaliza el plazo para adaptar datos y servicios geográficos a INSPIRE: un gran éxito del Catastro español.

El jueves 23 del presente mes de noviembre concluye el plazo fijado en la Directiva INSPIRE, aprobada en marzo de 2007, en el cual deben de encontrarse plenamente adaptados a la norma y conforme al modelo de interoperabilidad previsto, todos los data sets y los servicios geográficos disponibles en los estados miembros que estén incluidos dentro de los Anexos I, -que incluye las parcelas catastrales-, y II de la Directiva.

En muchas de las presentaciones realizadas en las Jornadas Ibéricas de Infraestructuras de Datos Espaciales, celebradas la pasada semana en Lisboa,  http://www.dgterritorio.pt/jiide2017/ , ha sido muy evidente el peso de esta fecha sobre las actividades y los responsables de los distintos conjuntos de datos y servicios geográficos públicos de España y Portugal incluidos en los citados Anexos.

Como ocurre siempre que se alcanza una fecha concreta en la que las instituciones públicas son evaluadas de una u otra forma, la posición de sus representantes varía en función de los resultados alcanzados. En este reparto de objetivos alcanzados o pendientes no es mi intención citar a las instituciones que no han logrado alcanzarlos, ni tampoco a los que lo han hecho, aunque para estas últimas vaya por delante mi felicitación. Pero si me parece necesario y relevante destacar la importante posición alcanzada por la Dirección General del Catastro español en esta “carrera”, en la que no sólo ha cumplido los requerimientos exigidos en la Directiva, sino que lo ha hecho de manera especialmente brillante.

El resultado ahora alcanzado no es sólo consecuencia de disponer de una magnífica base de datos catastral, abierta, gratuita y orientada a satisfacer las necesidades de la sociedad, sino también de haber estado desde el inicio en el sitio adecuado y en el momento oportuno, creando opinión y contribuyendo desde el principio a la definición de los modelos. Y siempre basándose en un trabajo constante y de gran nivel técnico.



Se pueden citar dos hitos concretos que demuestran esta posición proactiva del Catastro español:

-En el "Primer Congreso sobre el Catastro en la Unión Europea", celebrado en mayo de 2002 dentro de la Presidencia Española de la U.E., se propone la constitución del "Comité Permanente sobre el Catastro en la Unión Europea" (PCC). El 14 de octubre del mismo año  los representantes de los catastros de los quince Estados miembros, reunidos en Ispra (Italia), acordaron constituir formalmente el PCC.
Desde su origen, se define como uno de los objetivos prioritarios del Comité “estudiar y sugerir a los órganos de la Unión Europea propuestas coordinadas respecto a las distintas cuestiones que puedan afectar a las bases de datos de información territorial. Esta función será especialmente importante cuando el objeto de debate sean iniciativas de normas europeas de futura aprobación”.

-En octubre de 2005, durante el desarrollo de una sesión de trabajo en la sede del Ordnance Survey, en Shouthampton, se acuerda que el PCC proponga durante el proceso de elaboración de la Directiva INSPIRE, -a iniciativa de la Dirección General del Catastro de España-, que el conjunto de datos de Parcelas Catastrales pase del Anexo II al Anexo I, como finalmente sucedió. Con ello se logró situar al Catastro en el máximo nivel de interés, desde el punto de vista de los objetivos de INSPIRE.
Desde entonces, y hasta la actualidad, funcionarios altamente cualificados de la Dirección General del Catastro de España han participado activamente tanto en la fase previa como en las posteriores a la aprobación de la Directiva, incluyendo destacadas intervenciones en la redacción de los distintos documentos de especificaciones técnicas. Y además, han ido aplicando estas especificaciones al propio sistema catastral vigente sin esperar a la fecha final, demostrando una alta capacidad técnica y una constancia encomiables.

Todo ese esfuerzo de años se ve ahora recompensado con la plena adaptación del modelo español a la Directiva, por lo que es de justicia felicitar al Catastro español por alcanzar los difíciles niveles de servicio que exige INSPIRE. Especialmente a aquellos funcionarios a los que hay que ha de reconocerse su trabajo de una manera personal, valorando expresamente su compromiso y dedicación. Es gracias a ellos que, en un reciente artículo publicado por la revista italiana GEOMEDIA, puede leerse esta información:
“El punto de partida para ello fue la buena experiencia de la Dirección General de Catastro, la primera organización en Europa en ofrecer acceso gratuito a la información catastral basada en el cumplimiento de los requisitos de la Directiva INSPIRE y la Ley Española de Acceso Electrónico de los Ciudadano a los Servicios Públicos”.

Puedes acceder a todo el artículo en el siguiente enlace:


lunes, 16 de octubre de 2017

Location Intelligence y Catastro.

La Location Intelligence, o Inteligencia de la Localización (LI), es una disciplina que permite convertir los datos geográficos en resultados para el desarrollo útil de todo tipo de actividades,  a través del enriquecimiento de datos, la visualización y el análisis iterativo de información.

Se distingue de las herramientas tradicionales en que supera su visión, creando un campo de intersección en el que se desarrollan conjuntamente herramientas de BI, de análisis geoespacial , y de mera visualización de datos, tal y como se resume en la siguiente imagen:



Desde esta aproximación, y trasladado al ámbito de las tecnologías de la información, la inteligencia de la localización se situaría en el cuadrante superior derecho de una matriz cuyos ejes fueran, por un lado,  la naturaleza de los datos, -geográficos o no geográficos-, y por el otro el nivel de agregación de los datos, lo que permitiría definir cuatro escenarios diferenciados, como se describe en la siguiente imagen:




Puedes ver más información sobre la inteligencia de la localización y su impacto en los siguientes enlaces:


¿Cómo afecta a las instituciones catastrales esta forma de entender la información geográfica?, o en sentido contrario, ¿cómo colabora el Catastro en el desarrollo de la Inteligencia de la Localización?.

Es obvio que, como información geográfica de precisión y calidad, el Catastro aporta datos básicos cartográficos y alfanuméricos que resultan imprescindibles para la realización de cualquier proceso de Inteligencia de la Localización. Por su granularidad,- asociando cada dato a nivel de parcela, o incluso vivienda-, es la información geográfica  óptima para realizar cualquier análisis, porque para cada inmueble definido en el Catastro puede asociarse una familia, en el caso de un vivienda, un negocio o actividad económica, en el caso de los locales comerciales. De esta forma, si estoy haciendo análisis sobre hábitos de consumo familiares, por citar un ejemplo, la información catastral me permitirá un análisis más preciso, puesto que podré asociar esta información con otros datos relevantes como la superficie de la vivienda, su fecha de construcción, su valor, etc. . Por tanto, es la información óptima sobre la que realizar estudios de naturaleza censal, superando definitivamente  los análisis estadísticos que se han venido realizando en épocas anteriores.

Ahora bien, ¿es esta función de mero  suministrador de información suficiente desde el punto de vista del futuro desarrollo de las instituciones Catastrales?. ¿O debería también el Catastro trabajar directamente sobre esta información ofreciendo nuevos productos o servicios construidos a partir de la agregación y el enriquecimiento de la información catastral?.

Para responder a esta pregunta conviene echar un vistazo a lo que ocurre alrededor, para comprobar que es ya una tendencia generalizada y en expansión el desarrollo de nuevos servicios por  los grandes productores de información del sector privado, construidos sobre el análisis y la puesta  en valor sus propios datos.

Empresas del sector bancario, como el BBVA, -a través de BBVA-Data  https://www.bbvadata.com/es/  -, o del sector de las telecomunicaciones, como Telefónica  -a través de LUCA  https://www.luca-d3.com/   -, han entendido perfectamente el gran valor que aporta a su actividad ofrecer servicios a terceros  basados en su propia información. Es muy descriptiva de esta tendencia la siguiente frase, obtenida de la web de LUCA:  “Conocer y liberar el valor que tienen nuestros datos significa tener más visión, actuar de manera más inteligente y abrir nuevas oportunidades”.

En mi opinión las instituciones catastrales deberían “abrir nuevas oportunidades” basadas en la valiosa información que gestionan, lo que tendría que manifestarse en forma de nuevos y mejores servicios a los ciudadanos.  Esta actitud debería además sumarse a la vocación de los Catastros de ofrecer a ciudadanos y empresas no sólo información, sino también herramientas sencillas para que estos mismos ciudadanos pudieran desarrollar sus propios proyectos basados en estos datos, tal y como comenté en una anterior entrada  del blog en la que me referí al papel relevante que están alcanzando los GeoHubs en distintas instituciones públicas responsables de la creación y difusión de datos geográficos.

Como consecuencia, un escenario ideal de los Catastros del futuro debería ser una tríada  de servicios basada en tres pilares bien diferenciados:
-La mera difusión de su información, tal y como ya hacen actualmente,
-La oferta directa de nuevos productos y servicios basados en esta misma información.
-Y finalmente, la puesta a disposición de herramientas simples para que los propios ciudadanos  y empresas pudieran crear productos y servicios de valor añadido, a partir de la información catastral.



Obviamente, la propuesta implica una transformación en profundidad de la forma en que se gestionan en la actualidad algunas instituciones catastrales, lo que nos llevaría a una reflexión en profundidad sobre cómo la transformación digital, -o la evolución digital, para aquellas que ya vivieron un primer proceso-, se presenta como una auténtica necesidad en muchos países. Pero esto ya será objeto de otra entrada.